Viernes 11 de marzo de 2011, p. 20
La réplica a esa postura la emitió el presidente de la mesa directiva, Jorge Carlos Ramírez Marín (PRI), al tratar de suavizar el debate que se observa en el horizonte camaral:
Todas las iniciativas tienen siempre calificativos hacia un extremo y hacia el otro; lo importante es que los diputados, con la cabeza muy fría y pensando solamente en el interés de México y de los trabajadores mexicanos, pero también del futuro de sus empleos, hagan un ejercicio de análisis que no tenga más influencia que estos principios y espero que dictaminen pensando, sobre todo, en el país.
Los reproches a la iniciativa los manifestó la vocera de la fracción perredista, Leticia Quezada:
Es increíble que en un año y medio se tenga suspendido el trabajo en cuanto a la reforma laboral. Es una reforma urgente, necesaria, pero que debe tener una visión democrática, abierta, y defendiendo los derechos de los trabajadores.
Su compañero de bancada, Francisco Hernández Juárez, recordó: “no dejo de reconocer que hay unas señales inquietantes en relación a la propuesta del PRI, porque ya desde diciembre del año pasado tenían lista una propuesta. Incluso se agenda, y estaba lista para leerse en la tribuna, pero en último momento no se leyó y finalmente se retiró la propuesta.
Unos días después, el Secretario del Trabajo comentó que los empresarios habían protestado por esta iniciativa porque incluía la semana de 40 horas, que ellos influyeron para que se retirara la propuesta del PRI y, bueno, los resultados fueron elocuentes porque en la nueva propuesta ya viene excluida la semana de 40 horas. Era una de las partes interesantes de la propuesta del PRI. Ponen más restricciones al derecho de huelga y ni siquiera, por más que lo señalan, se ajustan a los lineamientos que señalan la OIT a través de sus convenios, por ejemplo, como el término trabajo decente, lo cambian de término (sic).
¡No es posible que dos de los pilares fundamentales del PRI, como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), estén aceptando esta reforma laboral! Es regresiva y sigue fortaleciendo al capital, a los patrones y a las empresas, y sigue dejando prácticamente limitados los derechos de los trabajadores.